Aprovechamiento de baterías de hidruro metálico.

 

Desde hace algunos años las clásicas baterías de níquel cadmio estas siendo sustituidas por otras denominada de hidruro metálico por tener un mejor comportamiento, durabilidad y también porque al carecer de cadmio estas baterías no polucionan tanto el medio ambiente.

Aunque dicen que estas baterías no se rompen la verdad es que como siempre se cumple ese refrán de que no hay batería que cien días dure. Así que cuando tuve algunas baterías de estas estropeadas y ya que son mas bien caras me dedique a investigar que podía aprovechar de su cadáver.

Primero busque un poco de información en Internet para entender como eran en vida y la verdad es que me lleve una sorpresa respecto al funcionamiento de la misma.

Aunque en la dirección http://data.energizer.com/batteryinfo/application_manuals/nickel_metal_hydride.htm; puede obtenerse mas información sobre baterías de hidruro metálico y una detallada descripción del funcionamiento y características yo voy a comentar aquí algunas características que singulares y que por ello nos brindan la oportunidad de aprovechar materiales curiosisimos.

Al cargar estas baterías se realiza electrólisis de agua que da como resultado hidrogeno y oxigeno. El hidrogeno se almacena en forma de un hidruro metálico, mientras que el oxigeno se combina con hidroxidos de níquel. En el proceso de descarga los hidruros metálicos devuelven el hidrogeno almacenado que se combina con parte del oxigeno del hidróxido para de nuevo formar agua. Como electrolito se emplea una disolución de hidróxido potásico en agua.

El material en que se almacena el hidrogeno es un compuesto intermetalico de formula aproximada LaNi5, es un compuesto intermetalico que tiene la particularidad de absorber hidrogeno cuando aumenta su presión y de devolverlo cuando esta baja. Parece ser que el hidrogeno se almacena en los huecos de la red cristalina de este compuesto de manera similar a como lo hace el paladio. Hay mas aleaciones de este tipo que se emplean precisamente para almacenar hidrogeno. Este sistema de almacenamiento resulta mucho más conveniente que almacenar hidrogeno comprimido en botellas o licuado a baja temperatura. Los autobuses propulsados por hidrogeno de reciente circulación por Madrid emplean precisamente esta forma de almacenamiento.

 

Bueno pues con esto tenemos suficiente para intuir que dentro de una de estas baterías podemos encontrar entre otras cosas una aleación de níquel y lantano con curiosas propiedades, hidróxido de níquel además de otros elementos constructivos.

Desarmar estas baterías resulta un poco complicado, de hecho resulta prácticamente imposible extraer el contenido sin cortar el envoltorio exterior que es de acero inoxidable. Para abrilas lo mejor es con el dremel y un disco de corte hacer dos cortes transversales y uno longitudinal para poder desprender todo el envoltorio dejando el cuerpo de la batería en sí, intacto.

 

 

Después con cuidado se desenvuelven los diferentes componentes que se encuentran enrollados. Emplear unos guantes de goma para no tocar los componentes.

De esta manera separamos tres capas. Una capa de color grisáceo del hidruro metálico apelmazada alrededor de una lamina perforada de níquel. Una capa de papel grueso impregnada del electrolito. Y otra capa de color negruzco compuesta de hidróxido de níquel que lleva en su interior una red de níquel para mejorar su conducción eléctrica.

 

 

En la imagen anterior se puede ver una de estas baterías desarmada. Es posible que haya diseños ligeramente diferentes.

Primero separar la capa de hidruro que es la que esta en contacto con la carcasa exterior ( polo negativo) de las capa de hidróxido ( polo positivo). Ambas deben estar separadas por el papel impregnado de electrolito.

Con cuidado rascar todo el hidruro, que puede estar pegado a la carcasa, a la red de níquel o al papel intermedio. El electrodo de hidróxido de níquel es mas grueso y mas fácil de separar. Si observamos con cuidado veremos que tiene unos hilos en su interior que también son de níquel.

Para que no pueden servir estos elementos ?. Con los hidruros metálicos se pueden hacer experimentos de absorción de hidrogeno, similares a los realizados con el paladio. Con el hidróxido de níquel se puede obtener sulfato de níquel u otros componentes para niquelar. Además podemos aprovechar las mallas de níquel. Si andamos bien de química podemos tratar de separar el lantano del níquel. Si conseguimos suficiente cantidad podemos hacer un recipiente para almacenar hidrogeno a presión ya que esta substancia tiene la propiedad de absorber 1000 veces su volumen de hidrogeno.

Si no queremos aprovechar los electrodos, al menos podemos aprovechar el envase de acero inoxidable.

( Ojo, en algunos modelos de pilas el envase exterior es de níquel y no de acero inoxidable)

 

 El doctor Frank de Copenhague.

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