Construcción de un Espintaroscopio.

Atención. <<<<Peligro de radiactividad >>>>.

En la construcción de este aparato se emplean materiales radiactivos y otros productos químicos. Si no esta familiarizado con su uso no lo haga. Se emplea material radioactivos (americio) de baja actividad procedente de un detector de humos domestico por lo que su uso esta permitido y con las debidas precauciones no debe suponer ningún peligro.

No obstante es su obligación informarse y respetar las medidas de seguridad oportunas.

 

Muchos se preguntaran ¿Que demonios es un espintariscopio.? Pues bien, es un sencillo instrumento que permite ver las partículas subatómicas emitidas por los materiales radioactivos. Bueno las partículas no, ya que cualquier partícula subatómica, Alfa, Beta o radiación gamma es invisible para el ojo. Pero si no se ven las partículas por lo menos se ve el efecto que producen estas partículas al chocar con un pantalla fosforescente.

Los espintaroscopios surgieron como es natural al tiempo que se descubrían los materiales radioactivos poco después de que se descubriesen los rayos X. Era bien conocido que estos materiales al igual que los rayos X impresionaban las películas fotográficas. Por ello no fue extraño que cuando se aproximo un poco de radio a una pantalla de platinocianuro de bario ( material que se empleaba para las pantallas de Rayos X) emitiese una notable luminosidad verdosa.

Pero los científicos de la época se llevaron una sorpresa mayúscula cuando vieron esta fosforescencia con un microscopio. En efecto, en ver una luminosidad uniforme tal como se produce con los rayos x en la pantalla aparecían pequeñas chispitas al azar. Pronto se interpreto que estas chispitas se producían por el choque de emanaciones que surgían del material radioactivo, partículas que ahora interpretamos como partículas alfa, beta y fotones gamma.

El espintaroscopio fue inventado en 1903 por el gran científico ingles William Cookes los fabricaba y vendía a las universidades. El de la fotografía que ha caído en mis manos por pura casualidad es original de los fabricados por Crookes en 1903. Ahora es un juguete que solo maravilla a algunos entendidos científicos aficionados. Yo he fabricado algunos y se lo he regalado a algunos amigos.

 

Espintaroscopio de 1903 fabricado por W. Cookes. Pertenece a David Granados. Cuando me lo dejo no funcionaba ( la pantalla fluorescente estaba degradada). Se lo he reparado y devuelto con gran pesar ya que estas cosas no debían estar en manos de "hombre de poca fe"

 

Construcción.

Un espintaroscopio consiste en una pequeña cantidad de material radiactivo que proyecta sus partículas sobre una pantalla fluorescente. La pantalla se coloca en el fondo de un tubo para preservarlo de la luz con una lente en el otro extremo para observar mejor los destellos.

La forma mas simple de hacerlo, es emplear una de esas cajitas de plástico que se emplean para coleccionar minerales y que llevan en la parte de arriba una lente construida con el propio plástico. Esas cajitas cuestan menos de 1 euro y simplifican tremendamente el montaje. Elegir una de las mas pequeñas, ya que la lente tiene mas aumentos.

Como material radiactivo se empleaba un poco de radio, hoy imposible de conseguir. A cambio se puede conseguir fácilmente un poco de americio (unos microcurios) desarmando un detector de humos viejo.

Como pantalla fosforescente se puede emplear un trozo de pantalla de un aparato de radioscopia o conseguirla en un suministrados de material científico. Ambas formas son un poco complicadas, por ello se sugiere su construcción a partir de fósforo sacado de un tubo de televisión tal y como se plantea en el apartado de reciclado de la caja tonta.

Para realizar la pantalla se toma un cuadrado de cartulina de 10 x 10 mm. Se recubre generosamente (pero no con exceso) una cara con cola blanca. Mientras la cola esta todavía fresca se espolvorea abundantemente con el polvo del fósforo. Se espera a que la cola seque y se retira el fósforo que sobra, sacudiendo la pequeña pantalla. Recoger el fósforo que sobre para posterior uso.

 

Con un alambre de hierro o cobre de 0,5 mm aprox. Se realiza un bastidor con la forma que se ve en la fotografía. Hay que pegar el americio en la punta del alambre que queda en alto. Para ello se impregna un poco de la punta con pegamento Imedio o uno de contacto y se posiciona en el para que se pegue la chapita de americio del detector de humos. La chapita se debe pegar por debajo con la cara activa del americio enfrentada con la pantalla fosforescente a unos 5 mm de distancia.

¡¡¡Atención!!!, la chapita de americio del detector de humos tiene posición y si se coloca mal no funcionara.

En el centro de los detectores de humos hay una chapita de unos 3 mm de diámetro que en su superficie tiene una pequeñisima cantidad de americio. Esta cantidad que en actividad es del orden de 3 microcurios es en peso menos de 0,1 microgramos, por lo que es imposible manipularla aisladamente. Por ello hay que emplear la chapita completa. Como la chapa no tiene americio mas que por una cara hay que fijarse en cual es la cara exterior que es la que contiene el americio. Si se dispone de un Geiger u otro medidor de radiación se puede comprobar perfectamente cual es la cara que tiene el americio.

 

Funcionamiento.

Cuando esté montado el aparato, apagar todas las luces o meterse en una habitación totalmente a oscuras. Puede tenerse como máximo una lampara de seguridad roja como las empleadas en fotografía. Esperar 10 minutos hasta que los ojos se adapten a la oscuridad. Mirar por la lente. En la pantalla se debe ver una tenue luminosidad. Con un poco de tiempo y atención se observara que esta formada por cientos de pequeñísimos destellos aleatorios que se podrán resolver individualmente. Si las chispas salen demasiado concentradas separar un poco el americio de la placa. Por el contrario si se ven pocas chispas acercar el americio.

 Mejoras.

Una vez que se ha entendido el funcionamiento y las técnicas de fabricación del aparato es fácil mejorarlo. Lo mas oportuno es emplear una lente mejor, de unas 20 dioptrías y un tubo opaco en vez de la cajita transparente. Como puede deducirse, las pinturas fosforescentes que se empleaban antiguamente en los relojes estaban formadas por sulfuro de cinc fosforescente y una pequeñísima cantidad de sales de radio. Este tipo de pinturas ha dejado de emplearse desde 1950 aprox.

Nota.

Un detector de humos con americio puede adquirirse nuevo por unos 18 euros. Son los corrientemente llamados "de ionización".

Ampliación.

Si quieres ver una ampliación del espintaroscopio con otros posibles diseños, aquí tienes un documento enviado por Adolf Cortel Ortuño. Ver aquí.

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